Descripción
James R. Jump. El brigadista que se enamoró. Memorias de la Guerra Civil.
Ediciones Universidad de Salamanca, 2024. Introducción de Jesús Baigorri Jalón.
Traducción de Elena Rodríguez Murphy. Prólogo de Paul Preston.
En la introducción de El brigadista que se enamoró, Jesús Baigorri Jalón nos
recuerda que “las guerras no terminan con un armisticio o, en este caso, un comunicado
del vencedor, sino que sobreviven en el recuerdo de quienes las vivieron” (ver p. 14). La
Guerra Civil española ha sobrevivido en el recuerdo colectivo de todo un país, su
crudeza habita incluso en la memoria de quienes no la hemos vivido y basta poco para
reabrir las profundas heridas que dejó en la sociedad española. Han pasado 86 años
desde que terminara el conflicto y aún quedan innumerables testimonios por escuchar,
muchos de ellos procedentes de quienes, como James R. Jump, vinieron a España a
defender sus ideas; a luchar por lo que creían justo, aunque fuese más allá de sus
fronteras. Muchos de estos textos no cuentan con una traducción al español y, víctimas
del olvido y del paso del tiempo, han permanecido enterrados y, por lo tanto, excluidos
de la narrativa preponderante acerca de la Guerra Civil. Sacarlos a la luz es el objetivo
principal de la colección Armas y Letras, ahora en su segunda etapa en Ediciones
Universidad de Salamanca.
El brigadista que se enamoró. Memorias de la Guerra Civil es el último y muy
esperado título de esta colección. Se trata del libro de memorias de James R. Jump, que
ha estado aguardando su oportunidad en diferentes archivos durante años. Su hijo Jim
Jump (actualmente Secretario de la International Brigade Memorial Trust, conocida
como IBMT) fue quien decidió que había llegado el momento de dar a conocer esta
obra, que se publicó finalmente en 2021, editada por The Clapton Press, Londres.
Ahora, el grupo de investigación (GIR) “Los internacionales y la Guerra Civil española:
literatura, compromiso y memoria” de la Universidad de Salamanca nos brinda su
traducción al español acompañada de un amplio aparato crítico y una excelente
presentación.
El volumen abre con una minuciosa introducción de Jesús Baigorri Jalón, que
analiza los distintos apartados del libro y se centra en la labor de intérprete que
desempeñó el autor. Le sigue un excelente prólogo de Paul Preston donde resalta
aspectos originales del libro que lo diferencian de otros títulos con similares propósitos
y en los que muy pocos escritores-brigadistas habían reparado antes. En esta edición se
ha incluido también un epílogo muy ecuánime de Jim Jump en el que el lector podrá
recrearse en una semblanza muy sugerente de su padre: un luchador de los años treinta
convencido aún de las bondades del socialismo con unas terribles vivencias a sus
espaldas, enamorado de España y de una mujer española y sumamente crítico con las
políticas conservadoras de Margaret Thatcher. El lector encontrará asimismo otro
añadido que, pese a su brevedad, resulta de gran valor por quien lo escribe: el autor Jack
Jones (1913-2009), que era estibador en Liverpool y concejal del Partido Laborista
británico cuando vino a España en 1938 para unirse a las Brigadas Internacionales.
Idealista convencido, inició tras el regreso a su país una brillante carrera en el
todopoderoso Sindicato de Transportes (Transport & General Workers’ Union, TGWU).
Entre otros cumplidos, manifiesta que “lo que se percibe en estas páginas es un
sentimiento instintivo” (ver p. 64) y termina con las siguientes palabras: “he disfrutado
mucho leyendo este libro, y no solo porque me haya hecho sentir un poco nostálgico. Es
un verdadero placer celebrar la publicación de esta obra, dado que supone una valiosa
contribución a la literatura sobre la Guerra Civil española” (ver p. 64).
En este volumen, el autor narra su experiencia en España con gran realismo,
pero sin dejar atrás un sutil sentido del humor. La historia comienza con su larga
travesía para llegar a España pasando por Francia y cruzando los Pirineos y termina con
su regreso a casa, descrito de forma espontánea y con gran ilusión y, a la vez, con la
certeza de haber perdido la guerra y un gran pesar por los que se quedan: “yo era inglés
y sería repatriado a Wallasey. Los españoles, pobres camaradas, se quedarían y
continuarían luchando en la guerra que les prometieron que acabarían ganando” (ver p.
198). A lo largo de 18 capítulos, se nos relatan las vivencias del día a día con una gran
plasticidad, así como la compleja labor de interpretación que lleva a cabo el autor, las
minucias de la dura convivencia diaria alejada del frente y la búsqueda de similitudes
entre ambas culturas en lugar del énfasis en las diferencias. Resultan especialmente
interesantes las observaciones que hace sobre aspectos típicos de la vida española (ver
pp. 127-28), como, por ejemplo, la cena con el pudding de postre que le había enviado
su familia. Destacan también las magníficas descripciones de los pasajes y el mar
Mediterráneo, Albacete y Tarazona. El frío, el barro y el polvo, ingredientes muy
novelescos con una fuerte presencia en las memorias de Jump, forman parte de sus
pretensiones documentales.
No cabe duda de que El brigadista que se enamoró será un libro muy atractivo
tanto para investigadores e historiadores como para todos aquellos interesados en las
Brigadas Internacionales, que encontrarán en el texto confidencias, relatos, detalles
cotidianos, vivencias trágicas y, sobre todo, una brutal sinceridad que estremece al
lector y, al mismo tiempo, engrandece al autor. Para completar el exquisito logro de la
edición, cabe destacar la rigurosidad de la traducción de Elena Rodríguez Murphy, que
ya ha colaborado en varios títulos de la colección. Las notas a pie de página (N. de la
T.), sin duda fruto de una considerable labor de investigación, resultan de gran utilidad
para el lector.
Esperamos que a este volumen le sigan muchos más y que la colección Armas y
Letras continúe creciendo en su segunda etapa en Ediciones Universidad de Salamanca.
La calidad demostrada en la primera etapa y en títulos como este es una garantía de
éxito de cara al futuro y estamos seguros de que estas obras tendrán un impacto
significativo en el discurso acerca de la Guerra Civil en nuestro país, un conflicto
eternamente presente, pero sobre el que aún queda mucho por decir.
Ana Díaz Domínguez
Investigadora predoctoral en la Universidad de Salamanca